martes, 8 de febrero de 2011

ELOGIO DE LA IMPERFECCIÓN

















Mi amiga Europa cumplió años la semana pasada. Le llevé de regalo una de esas cosas que se me ocurren de vez en cuando, o mejor dicho, que hago de vez en cuando, porque lo que es ocurrírseme, es a diario. Antes de salir de casa me pareció bien incluir un texto y otro cacharro, por si le parecía poco. Como no estaba en su estudio se lo dejé a Fernando, que es amigo común, aunque sospecho que algo más de ella. Unos días después recibí una carta electrónica que me arregló el día, que había amanecido más que atravesado. Estaba titulada como esta misma entrada, y en ella agradecía mi detalle y valoraba los múltiples defectos de ejecución, como diría un arquitecto al ver una obra propia "perpetrada" por un aparejador poco escrupuloso. Cierto es que de algún modo le di pie por el contenido de la carta que acompañaba al paquete, pero me encantó su forma amable y sutil de darle la vuelta y usarla para tan buen fin. Como quiera que Europa y yo compartimos un amigo, una docena de emails, algunos vinos y pocas pero muy densas conversaciones, he dedicido incorporarla a mi escueta galería de ilustres y de paso invitarla a jamón ibérico.
Y que cumplas muchos más.

domingo, 6 de febrero de 2011

RANKING DE CATEDRALES



Tras atravesar los 46 kilómetros de niebla que ayer la separaban de mi ciudad, pasé el día en Palencia. Desde mis lejanos tiempos de estudiante en la UNED no había vuelto a pasear tranquilamente por los Jardines del Salón, ni ido de tiendas por la calle Mayor. Despúes de la comida nos acercamos a la Catedral, que llaman La Bella Desconocida. Nada más franquear la entrada principal se acercó al trote una mujer para darnos la bienvenida en forma de ticket por valor de dos euros. Le pregunté si el óbolo era voluntario, a lo que respondió que obviamente no. Como no entiendo de obviedades, le dije que la entrada en la catedral de Valladolid, por ejemplo, era gratuita. En ese momento parece que se le dispararon las alarmas, no a la iglesia palentina, sino a la guía, y trataré de reproducir la conversación, que me pareció y sigue antojándoseme surrealista.
-¿La de Valladolid, dice? Claro, -me explica con un tono medio burlón. - Es que es... otro estilo.
-Ya sé que es de otro estilo, mujer,
-Herreriana, -me interrumpe. -La he visto muchas veces, porque estudié varias carreras en Valladolid.
-Ya, así que según el estilo se pone el precio, según usted.
-No es eso, pero es que esta catedral es otra cosa. Y por eso hay que pagar. Fíjese, las hay más caras, como la de Toledo, que cuesta 7 euros.
-¿Y la de Santiago de Compostela? Nunca he pagado por entrar.
-Bueno, -duda, como dándose cuenta de que el argumento cojea, -pero es que hay gente que tira papeles y chicles al suelo y hay que pagar a alguien para que lo limpie.
-O sea, que un católico que cede el 0,7% de la liquidación de su IRPF a la iglesia católica no paga de sobra los sevicios de limpieza... Claro, luego nos quejamos de que se metan con los curas.
Como veía que no iba a conseguir nada, que no era ahorrarme el dinero, aunque lo pueda parecer, sino un poco de empatía, le di las gracias por su amabilidad y le hice una última cuestión.
-Perdone, ¿a qué hora empieza la misa?
-A las seis.
-¿Y a misa se puede venir gratis o hay que pasar por taquilla?
-Tiene usted que entrar por la otra puerta, que lo pone bien clarito afuera, -su tono se hizo un poco más grosero, -pero sólo al altar mayor.
-Gracias y buenas tardes.
Salí de allí pensando en cómo asistir a misa sin echar la vista alrededor para no contravenir las normas mercantiles del Cabildo, o sea, ora a ciegas. Recordé que la Basílica de San Pedro no cobra entrada, y sin duda es una iglesia mucho más "de otro estilo" que la de Palencia. En fin, que me gasté los dos euros en un chupito de café, y algunos euros más en las rebajas.
Ya en casa, me ha dado por investigar los precios de entrada en otras seos, y he encontrado cosas curiosas:
En Sevilla se pagan 8 euros por una visita sin guía, pero es gratis para (y cito textualmente) jubilados, desempleados, sevillanos y discapacitados. Si yo fuese sevillano me haría poca gracia la exención tal y como se redacta.
La Nueva de Salamanca es gratis, pero a la Vieja se accede pagando 4,75 euros y se incluye la visita al claustro y al museo. Los martes hay entrada libre de 10 a 12.
Granada: 3,50. Segovia: 3 euros.
Por lo que parece, la de mi ciudad debe de ser una de las pocas en las que no se paga. Pues menuda birria, seremos los últimos en el ranking. Junto con Santiago de Compostela y San Pedro de Roma. Supongo que Juan de Herrera, el Maestro Mateo y acaso Miguel Ángel andarán disgustados por el agravio.

EL MISTERIO DESVELADO

sábado, 29 de enero de 2011

EL ENIGMA NOSECUANTOS

De un tiempo a esta parte (qué asco de introducción, mal pinta la cosa) los enigmas han tomado lugar preferente en la literatura, y quien dice enigma dice código o algo poco menos que indescifrable. No exagero si digo que en mi biblioteca hay más de seis títulos que empiezan con esa especie de muletilla que se ha impuesto, como si los autores al usarla ya captasen una gran parte de la atención de los posibles lectores. Imagino una conversación en una librería:
-Joer, macho, "El enigma del códice secreto", menudo libraco.
-Pues anda que "El código enigmático", del Brin Down, eso sí que es literatura de la buena.
-Permítanme que les sugiera "Los templarios enigmáticos y sus códigos secretos" de Chrickeal Michton, una auténtica obra de arte-, dice la dependienta.
De pronto el tercer amigo se planta delante de un anaquel con títulos de saldo (de saldo el título y el libro):
-Oye, que por 5,95 tienen "El enigma Vivaldi", "El experimento Velázquez", "La décima sinfonía", "El enigma Stradivarius", "El coleccionista de sonidos" y "El escándalo Modigliani".
La diferencia entre unos y otros, aparte lo obvio, se encuentra en si son traducciones o no (algo cada vez más difícil de descifrar, ya que muchos escribidores leen tantas traducciones del inglés que escriben como si fueran sus propios traductores); si el autor es conocido o de medio pelo (incluso los hay que firman con pseudónimo, quizá porque aún les queda algo de vergüenza torera), y el marketing o los primos que tengan en una editorial.
He leído algunos de los libros que menciono en mi no tan imaginaria conversación de amigos en librería, es decir, los que existen de verdad (véase el final del post). Los compro, los río y los almaceno. Y puedo demostrar que no hay mejor chiste que el que no trata de serlo.

Pd.- Reto a mis cuatro seguidores fieles a que me digan, sin previa consulta en google, cuáles de los títulos que he mencionado son reales, es decir, corresponden a obras publicadas. La respuesta aparecerá en mi próximo texto, que va a ser foto.

domingo, 23 de enero de 2011

SI YO FUERA PRESIDENTE (COMO DECÍA MI PAISANO GARCÍA TOLA)


Si yo fuera presidente de un equipo de algo, dejaría la camiseta como prenda obligatoria, pero permitiría que los jugadores escogieran su pantalón o sus medias, igual que hacen con las botas por motivos publicitarios y económicos. Y si presidiera un partido político, por decir algo, me sentiría mal sabiendo que muchas de mis opiniones o "sugerencias" no se pondrían en duda públicamente , no por su idoneidad, sino atendiendo a la disciplina de partido, esa especie de patrón que obliga a decir amén para dar imagen de uniformidad. Si perteneciera a una peña deportiva, sería desgraciado cuando el equipo contrario jugase mejor que el mío sin poder expresar mi admiración. Si fuese enólgo, me molestaría no poder alabar el vino de mi vecino, como si eso hiciese peor el mío.
Me cabrea que me digan que soy de un partido cuando critico lo que hace mal el de la oposición, o que no soy de uno cuando valoro las virtudes del otro. Creo que no soy de ninguno, porque me gustaría quizá ser de todos y eso no se puede. Tibio, indeciso, me llamaron en una ocasión (o en varias, la misma persona). Libre, le dije.

sábado, 15 de enero de 2011

TEORÍA SOBRE EL ABURRIMIENTO, EL ARREPENTIMIENTO Y LA OBLIGACIÓN AUTOIMPUESTA.


Menudo lío, para empezar el año.
La cosa surgió hace dos días, cuando en un mensaje de facebook alguien me regaló una inofensiva frase: "el aburrimiento es la enfermedad de las personas felices" (que hoy le habría valido la portada del suplemento cultural de un diario). Como mi recién estrenada "amiga", (ya se sabe el significado de esta palabra en facebook) no me conoce, aunque yo a ella bastante más, porque es una persona que acompañó mi juventud desde la televisión, y de la que solo (me cuesta suprimir la tilde) diré que sus siglas son B.R., por no presumir de amistades ilustres, no sospechaba que su cortesía al enviarme tres mensajes me haría pensar. La lista de reflexiones podría ser cuasi-interminable, porque uno se plantea infinidad de asuntos sobre la humanidad de lo divino, la divinidad de lo humano, la accesibilidad de lo aparentemente inaccesible y otras cuestiones de dificultad variable, como los chubascos. Lo cierto, y lo directo, es que me chocó la contundencia de su frase, le di unas pocas vueltas y le comuniqué que algo escribiría en mi blog. Aunque su respuesta ("suerte", dijo) me sonó a despedida, a pase de pecho, como arrepentida por haber confiado en un desconocido, tal como está el patio de locuelos, chalados y dementes obsesivos (que creo que no se ajustan a mi perfil), no pensé en dejar correr la oportunidad que inconscientemente me brindaba. Y en estas me hallo, con apenas dos frases a modo de guión (¿se decía guion con la nueva ortografía?) que he escrito esta tarde en un folio, y el blanco desafiante aún por enturbiar.
Cuando fumaba, hace poco más de un año, lo hacía con remordimientos. Si bebía más de la cuenta, acto asociado al tabaco y que se desvaneció con él, mi conciencia me gritaba al oído. A partir de una hora de ocio, de dolce far niente, mi cuerpo se revuelve, cosa que agradece mi osteópata, pero no mi cabeza. En suma, todo placer que exceda de lo que mi Pepito Grillo considera aceptable, me atribula más que apaciguarme. Así que me cuesta entender su frase, tu frase, querida B.R., (y perdona la licencia) por más que me guste o me gustaría hacer mía. A veces me logro convencer por un momento de que cumplo mi jornada laboral y merezco descanso, pero como no me siento cansado no lo necesito. Otras, las más, creo que simplemente estoy dejando que la calma chicha de mi vida me engulla.

Espero no haberte aburrido, B.R. Te confesaré, ahora que nadie nos mira, que la primera vez que recibí un curso sobre internet, hace más de diez años, me llevé un disquette de 3 pulgadas y pico, de los que ya no existen, y busqué tus fotos, que en el siglo pasado eran menos abundantes y de peor calidad. En mi impericia de principiante, y con las prisas y la vergüenza, las guardé en formato banner, que si no me equivoco, eran algo así como fotillos diminutas e imposibles de ampliar, cosa que descubrí al llegar a casa. Y créeme que sólo tengo a tres personas en mi galería de celebrities: V.M., S.S. y tú.
P.D.- Como sé que eres de ciudad con puerto de mar, te dejo la foto de arriba, por si lo echas de menos. Y para que no haya dudas, he cortado el mar, que no era el tuyo.

sábado, 1 de enero de 2011

FELIZ AÑO 2011



CAPONES "DA CAPO" OS DESEA FELIZ AÑO.